viernes, 4 de junio de 2010

¿Por qué?


Me siguen sorprendiendo las cosas más vanales del mundo. Me sigo dejando guiar por la sorpresa cuando descubro viejos tesoros, enterrados quizás por mí mismo.
Es curiosa la dualidad que existe dentro de cada uno de nosotros... lo que un día nos mataría dejándonos inconscientes en el suelo y envueltos en un mar de duda y remordimientos, otro día nos acaricia con cariño la mejilla, nos besa y nos ofrece un poco más para que el resultado sea completamente distinto al caso contrario.
Y, sin embargo, seguimos adelante. No nos paramos a pensar en la paradoja: lo que nos hace más fuertes un día puede destrozarnos al siguiente. Un paso hacia delante y otro hacia atrás. Un avance nulo en definitiva...
Sigue sorprendiendome la dureza del cuerpo humano, su resistencia y su afán por seguir superándose; contrastada con la debilidad y la rendición que nos invade tantas veces.
¿Nos decidiremos algún día?

sábado, 22 de mayo de 2010

Le llamaban Soledad


Y allí estaba ella, de pie, con la mirada fija en el horizonte.
A sus pies las olas rompían con fuerza contra el acantilado. El viento le daba de frente en la cara, jugando con su pelo, enredándolo... acariciándolo... Pero a ella todo le daba igual, seguía con la mirada fija en ninguna parte.
Muchos creerían que estaba pensando, pero ella lo tenía decidido desde hace tiempo; simplemente disfrutaba el momento.
Él la abrazó por detrás, con todas sus fuerzas, aunque sabía que daba igual. No podía cambiar una decisión que se había tomado tanto tiempo atrás. El viento le molestaba, y las olas tronaban en sus oídos. No estaba cómodo.
Hay quien pensaría que su presencia allí era innecesaria, que era como una sombra en la noche, difusa e invisible. Pero él era necesario.
Ella se giró y le besó. El salitre de sus labios no fue lo que dotó al beso de agriedad, ni el momento ni la situación, ni siquiera saber que desde ese momento ambos pasarían a formar parte de un solo ser.
El aceptó el beso de buena gana. Sabía que no tenía remedio. Absorbió la esencia de ella y la abrazó como nunca nadie podría hacerlo. Ahora eran uno.
De esta manera aceptó él la soledad. Sabía desde el momento en que la vió por primera vez que ocurriría, aunque desconocía el motivo y cuándo sucedería todo.
Pensaba que sería un proceso más lento, pero no se dejó sorprender por la rapidez del momento; ni tampoco por su intensidad.
Él miró al mar una última vez, lo miró con los ojos de ella y lo entendió todo...

Paz, amor y soledades...

jueves, 20 de mayo de 2010


"A mitad del camino de nuestra vida me encontré en una selva oscura, por haberme apartado del camino recto [...]"
Y así, como un perdido Dante en el infierno, me encuentro yo en estas raras etapas de la vida. ¿Qué es el camino y a dónde nos lleva? No creo que nadie sea capaz de responder satisfactoriamente a esta pregunta. En todo caso, cada cual será capaz de dar una respuesta personal, insignificante para otro. Una sutil pinzelada de proyecto que queda como un borrón a la vista de otro artista.
Así nos movemos: sin rumbo, sin esperanza... Sin apenas idea de a dónde nos dirigimos y, sin embargo, no dejamos de andar.
¿Acaso no merecería más la pena detenerse unos instantes, sino a pedir explicaciones, por lo menos a mirar alrededor? Da igual, nos da igual.
Errantes sin destino y sin objetivos. Por lo menos Dante buscaba a su amada, pero ¿qué buscamos nosotros?
El amor o el odio; la felicidad o la tristeza; la satisfacción o la venganza; el dolor o la alegría... todos vanos reflejos en un universo que creemos infinito pero al que ponemos barreras bien limitadas.
No importan nada las andanzas si finalmente llegamos al destino, pero una vez allí, ¿alguien sabrá qué hacer?

Paz, amor y reflexiones nocturnas...

miércoles, 19 de mayo de 2010

=)


Hacía tiempo que algo no me hacía sonreír como un estúpido... esa mueca congelada que desde fuera debe verse ridícula pero que desde dentro significa tanto...

Tiene sentido, supongo, que haya sido una sonrisa la que ha despertado mis músculos faciales, no en vano la empatía mueve (aunque cada vez se note menos) al ser humano.

Supongo que la primavera tendrá también un poco de culpa, pero no es justo culpar a los elementos de las cuitas de uno, ¿verdad?

¿Qué nos ha pasado últimamente para haber olvidado la importancia de estos pequeños momentos?
Poco a poco nos hemos ido olvidando de lo necesario de la vida, sólo por luchar por lo superfluo; no deja de resultar curioso las prioridades que nos mueven día a día.
No recordamos las cosas minúsculas, quizás por estar tan escondidas dentro de la rutina; y, sin embargo, no conseguimos olvidar las cosas que no importan: el dolor pasajero, la añoranza, la tristeza o la desesperación.

Un grito debería resonar desde lo más humano de nosotros, desde lo más profundo de nuestro ser. Un rugido atronador que abogue por la esperanza y que por lo menos despierte los aires del cambio.

Y este clamor, que con una sonrisa empezó, con una sonrisa deberá de acabar: =)

Paz, amor y "pequeñas cosas bonitas"...

domingo, 16 de mayo de 2010

The Raven













[...] Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortals ever dared to dream before;
But the silence was unbroken and the stillness gave no token,
and the only word there spoken was the whispered word, "Lenore!"
This I whispered and an echo murmured back the word ,"Lenore!"-
Merely this, and nothing more [...]

Por E. Allan Poe, el único escritor que consiguió captar toda mi atención con tan sólo dos frases.

Paz, amor y regresos inesperados...

martes, 16 de diciembre de 2008

Alberto García-alix


Alberto García-alix es un fotógrafo español nacido en León en 1956. Su primera exposición fue en la galería Buades (Madrid) en 1981 y fue uno de los principales represetantes de la conocida "Movida madrileña".
Recibió el premio Nacional de Fotografía en 1999.
Utiliza cámaras Leica y Hasselblad.

Su obra ha sido compuesta en varios países y muchas publicaciones como el Vogue o Vanity fair han reconocido su gran trabajo.
Destacan sus retratos en blanco y negro, los cuales a dedicado a numerosos temas distintos:
las motos, los presos, los tatuajes o los yonquis son muchos de los modelos que ha tratado.
Las motos Harley Davidson son su gran pasión, así como también la música, los tatuajes y la noche; y han servido como musas para inspirar al artista.

Exposiciones:

- Museo Reina Sofia, Madrid (retrospectiva De donde no se vuelve, 2008)
- Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León
- Centro Galego de Arte Contemporáneo, Santiago de Compostela
- Museo de arte contemporaneo, Madrid

Blibliografía:

- Lo que dura un beso

- Alberto García-Alix.
- García Alix fotografías


Alberto García-alix es un fotógrafo que vive lo que narra. Sus obras son "una puerta a la vida y a la consciencia de la realidad". Le gusta contar esta realidad a través de los retratos, aunque considera que un objeto representativo puede ser retrato suficiente para una persona en concreto.
Su vida, lejos de ser tranquila y apacible, ha estado al borde del abismo en numerosas ocasiones. La adicción del fotografo a algunas drogas y enfermedades deribadas de las mismas no hicieron sino darle un carácter personal que ahora se torna en experiencia. París supuso un punto de inflexión en la vida del artista, ya que fue allí donde finalmente superó su enfermedad. Sin embargo, toda esta experiencia hace que su visión de la vida, y por lo tanto de la fotografía sea única e incomparable, totalmente personal.



Retrato a Camarón



Retrato a Rosi de Palma





Compendio de exposiciones completo: http://www.mcu.es/promoArte/docs/CVitaeGarciaAlix.doc

martes, 2 de diciembre de 2008

Bodega

Durante muchos años se ha buscado la integración de lo moderno dentro de la naturaleza. Esta relación es más difícil aún a día de hoy.
Sin embargo, todavía hay unos pocos edificios que consiguen mantener este espíritu de unión entre lo natural y lo humano.
Uno de estos lugares es la bodega "El señorío de Otazu".
Siguiendo una tradición que se remonta varios siglos atrás, esta bodega ha retomado un espíritu que parecía ya olvidado. Con edificios de varios cientos de años, que se remontan a finales del siglo 19 hasta los más modernos diseños.
La bodega, del arquitecto Jaime Gaztelu, está formada por varias bóvedas que forman un espacio unico en un entorno irrepetible.
Buscando siempre la tradicionalidad, el encofrado del hormigón de la bodega ha mantenido las betas de la madera, dándole un toque de originalidad y de tradición a algo tan moderno como el hormigón.
Sus formas curvas crean un espacio, junto con las barricas, que dota de un personalidad única a toda la bodega. Integrado además en el edificio antiguo, cuyos suelos aún se mantienen (reforzados, por supuesto).

Los distintos procesos de elaboración del vino en esta bodega, siguen la tradición más antigua, utilizando las mismas técnicas que se usaban en el Siglo XII, procurando siempre mantener la tradición, algo más que respetable en las fechas actuales.La bodega intenta, en medida de lo posible hacer un vino biológico, esto es, sin utilizar ningún tipo de sub-producto durante su fermentación. Sin embargo, no reniega de utilizar algún tipo de aditivo para optimizar el proceso de producción del vino, siempre y cuando sean productos utilizados ya en la tradición secular de creación del vino.